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Recuperamos este artículo de la web de la Asociación de Estudios Geobiológicos (GEA),
donde se describe el proceso de diseño y construcción con un material cuyo
nivel de sostenibilidad es quizá de los más altos, por su disponibilidad local en muchos casos,
y lo poco lesivo con el medio ambiente, amén de sus características aislantes.
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Un taller de balas de paja |
Un día,
hablando sobre construir un lugar de trabajo de carpintería, surgió
la idea de hacerlo con balas de paja, la referencia fue un programa
sobre el tema emitido en TV2. Eduardo Montoya recopiló la información
sobre construcción en balas de paja: los libros The Straw Bale House
y Build it whit Bales además del video Sostenible Sistems de California
y la página de internet (ver boletín GEA nº 18). Después de
recopilar toda la información que creímos necesaria para llevar el
trabajo a buen puerto, decidimos ejecutar la idea con este material por ser
muy práctico, barato, de fácil adquisición, con unas cualidades
excelentes como aislamiento acústico y térmico, ecológico,
agradable, energéticamente óptimo y un reto constructivo para
nosotros pues era, además, la primera vez que en Mallorca se construía
con este material.
“La casita de paja de los 3 cerditos” fue el
comentario mas oído entre las personas a las que les explicábamos el
proyecto. Fuimos el blanco de comentarios de toda índole, sin mala
intención, pero la mayoría de personas que oyeron de nuestro proyecto
creían que no iba a aguantar, dudaban del buen resultado de esta técnica,
su durabilidad, etc., por lo cual decidimos dejar de hacer comentarios sobre
el proyecto y que todos juzgaran por el resultado final. El hecho de ser un
sistema jamás utilizado en estos lugares y totalmente innovador nos
motivó muchísimo a seguir adelante con el proyecto y la grata sensación
corporal y espiritual de trabajar con un material totalmente natural y sin
procesar, nos llenó con su energía.
Sistemas de construcción con balas de paja
Existen varios sistemas para construir una casa de balas de paja, pero los mas importantes básicamente son tres:
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1º.- Con una estructura de pilares de madera, preferiblemente, o de otros
materiales disponibles (hormigón, piedra, adobe, etc.), estos pilares
sujetan la cubierta o tejado y los huecos se rellenan con balas de paja,
igual de como se realiza en la construcción actual (estructura de
hormigón con cerramientos de ladrillo, bloque , etc.,).
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2º.- Las balas son utilizadas como paredes maestras (muros de carga), prensadas una vez colocadas
con varios sistemas, ya sea atornillando el zuncho perimetral superior o
apretándolo con tiras de fleje. Es imprescindible una cubierta ligera
para este caso y esperar 3 meses mínimo para el atarracado o enfoscado
de las paredes.
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3º.- Sistema mixto o sistema vale-todo. Pared de piedra con pared de bala
de paja, pilares, etc. este es una mezcla del 1er y 2º sistema. Decidimos
que el mejor sistema sería el primero: pilares que soportan las cubiertas.
Aprovechando la cimentación de un aljibe anteriormente construido
de unas dimensiones de 10x5 m, decidimos utilizarlo como base del taller
y darle una altura de 3,5 m.
 Pruebas de enfoscado realizadas en el habitáculo del generador
Iniciamos la construcción con la casita para el generador y así realizar
en esta todas las pruebas necesarias para conseguir una experiencia adecuada.
Allí hicimos una cimentación con hormigón ciclópeo dejando
unas varillas de hierro cada 60 cm para clavar la primera fila de balas de
paja. Construimos de ladrillo H6 los pilares, y sobre éstos unas vigas de
madera. Sobre las vigas, tablas de palet, un plástico doble de ferretería
normal y corriente, y 20 cm de tierra donde sembramos semillas de plantas
silvestres.
Una vez concluida esta fase comenzamos la colocación de las balas clavadas en
las varillas sobresalientes del hormigón
ciclópeo, cosiendo el resto de balas con estacas de madera de pino procedentes
de palet de 2x3 cm y 1 m de altura, con punta en el extremo, clavándolas
a golpes de martillo. También se puede utilizar cualquier otro elemento para
coserlos como cañas, palos de escoba, etc.
Las paredes
Cada filada de balas se coloca a junta partida y para realizar las
medias balas necesarias nos fabricamos una aguja de metal para coserlas y
posteriormente partirlas en dos según nuestras necesidades. Una vez acabada la
pared se comenzó con las pruebas del enfoscado. Se probaron 3 métodos:
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1º.- Enfoscado directamente sobre la pared de paja.
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2º.- Enfoscado sobre una rejilla metálica (tipo gallinero).
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3º.- Enfoscado sobre rejilla de polipropileno de cuadricula 1x1 cm. (mallatex).
 Cortando una bala a la medida deseada con la aguja
Elegimos la tercera opción por ser la menos contaminante geobiológicamente
y la más rápida y sencilla a la hora del enfoscado, pues sin
malla resulta muy laborioso al tener que dar la primera mano con mucho cuidado, paletada a paletada presionando sobre la paja, nunca proyectando el mortero
sobre la pared de balas pues ésta, al ser muy elástica hace que
el mortero rebote. El sistema con malla permite enfoscar más rápidamente
al poder utilizar otra herramienta más efectiva como es la llana, que
permite cargarla con 4 o 5 veces más pasta o mortero y estirarla sobre
la pared.
El mortero y enlucido de las paredes
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Exterior: Se decidió
un mortero de cemento portland, grava del nº 0 y arena calcárea + un hidrófugo
para las primeras 2 manos de enfoscado sobre la malla de polipropileno. El
enlucido se realizo con un mortero de arena de duna, cal, cemento blanco y
colorante de tierra natural de Porreras1. Quizás pueda parecer excesivo
tanto mortero, pero existían dudas sobre la posibilidad de que la paja se
humedeciese y por tanto se pudriera. De esta forma nos curábamos en salud.
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Interior: La fórmula fue: arena calcárea (picadis), cemento blanco
y cal y colorante natural. Aquí también se colocó una tela de
polipropileno sobre la que atarracamos con el mortero.
Tratamiento de la madera
Con balas de paja y plástico se construyó una balsa donde se
sumergieron las maderas en una solución de agua y sal de borax al 30%.
Se iba disolviendo la sal en una cantidad pequeña de agua y luego esta
se mezclaba con el agua de la balsa, este sistema tiene sus inconvenientes
y es que al no estar caliente la solución el borax no penetra completamente
en la madera y cristaliza en la superficie. Recomendamos seguir las indicaciones
de Ismael Caballero de sumergir la madera en una solución de agua y
la sal de borax dentro de un recipiente al que se le pueda dar calor y así
mantener la solución caliente y que sea suficientemente grande para
meter las madera (vigas, artesonado, ventanas, etc). Una vez seca se trata
con una mezcla de aceite de linaza crudo , esencia de trementina y pimentón
rojo (esta es una fórmula tradicional aplicada en Mallorca para tratar
las maderas, sobretodo las vigas).
Construcción del Taller
 Enlucido de la fachada con mortero
Una vez acabada la casita del generador comenzamos la construcción del taller.
Empezamos por la cubierta, ésta se realizó sobre una estructura
de pilares de hormigón con el hierro conectado a un cable de toma de
tierra de 6 mm y sobre éstos a modo de jácena unas vigas de
hormigón pretensado que reutilizamos. Sobre ésto unas vigas de madera
de pino ruso el cual muy a nuestro pesar no se pudo averiguar si procedía
de tala sostenible o masiva. Sobre las vigas un artesonado de maderas de palets
de pino, encima una capa de tela asfáltica , luego una de capa de 10
cm de paja y una capa de hormigón enlucido.
A estas alturas teníamos
muchas ganas de comenzar a colocar balas de paja. Para evitar posibles humedades
por capilaridad se colocaron dos líneas de ladrillos sobre todo el perímetro
de la cimentación dejando una cámara en el centro que se rellenó
de gravilla. también se dejaron varillas de hierro cada 40 cm sujetas
con mortero entre los ladrillos. Y ya estábamos listos para colocar
balas.
Las balas estaban colocadas en un montón protegidas de la humedad
(muy importante) con un plástico. Esperando para que formaran parte
de la casa. Sentimos que tenían tanta ganas como nosotros de empezar
a ser colocadas y formar parte de una pared en vez de ser el alimento de un
rumiante. Su colocación fue muy rápida, básicamente éramos
dos equipos unos colocaban balas de paja enteras y otros preparaban y separaban
medias balas a medida de los huecos. Se fueron colocando filadas sucesivamente
y cada tercera filada se clavaban las estacas de madera para coserlas.
Al llegar a la parte superior el hueco que faltaba por rellenar demasiado pequeño
para que cupiese una bala completa se rellenó con ladrillo H6 sobre
la bala en la parte central del muro se rellenó de paja y otra vez
ladrillo por la parte interior.
Para la solución de huecos de las ventanas
se utilizó la fórmula de un premarco de tablas de madera
clavado con estacas a las balas, colocando listones en cruz y uno central
para que no se deformase al ser comprimido por las balas de paja. Instalamos
dos ventanas sobre los muros de paja, lo que nos resultó sorprendentemente
sencillo y efectivo.
Al replantear la situación de pilares, éstos se situaron
en función del emplazamiento de las puertas.
Nos dimos cuenta de que si las balas
estaban lisas, recortadas y sin pelitos de paja sobresaliendo por
todos los sitios, sería más fácil la labor de enfoscado.
Así que cogimos una desbrozadora y alisamos los muros. El resultado
fue genial. Rellenamos los huecos entre balas con paja y colocamos
una malla sobre las balas habiendo antes desbrozado la pared para retirar
el material sobresaliente y así dejar la superficie más lisa.
También rellenamos los pequeños huecos con paja suelta procedente
del desbrozado.
 Resultado final del taller
Una vez acabadas estas tareas comenzamos el enfoscado tanto
interior como exterior. El atarracado se realizó en tres fases como
explicábamos antes. Se realizaron varias pruebas de color para el enlucido,
tanto exterior como interior, y se finalizó el proyecto colocando las
puertas y ventanas, algunas procedentes de derribos, y otras nuevas fabricadas
en el propio taller. Una vez acabado el taller se realizó la pertinente
inauguración tumultuosa (niños, música, comida, tambores y baile)
para compartir nuestra energía con el lugar y “calentar”
así el taller de carpintería.
Vía: © Asociación de Estudios Geobiológicos, GEA
Más información: Red de Construcción con Balas de Paja
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